¡Saludos a todos los traficantes de celuloide en Todo Acción! 💼🔫
La secuela de El señor de la guerra, titulada Lords of War y protagonizada por Nicolas Cage y Bill Skarsgård, llegará a los cines en 2027, y los sentimientos son encontrados. Volver a ver a Cage en la piel del cínico y calculador Yuri Orlov, compartiendo pantalla con Skarsgård, es una premisa que pinta muy bien sobre el papel. Pero, ¿tiene sentido resucitar esta historia?
La película original de 2005 es una de las joyas de la carrera de Cage. Escrita y dirigida por Andrew Niccol, era una sátira negrísima y afilada sobre la moralidad (o la falta de ella) en el tráfico internacional de armas. Ese arranque siguiendo el recorrido de una bala desde la fábrica hasta su destino final es una de las mejores aperturas de los años 2000. Y la película terminaba con un mensaje desolador: el mundo necesita a los Yuri Orlov porque los gobiernos no quieren ensuciarse las manos directamente. El arco del personaje estaba cerrado con una ironía brillante.
Sinceramente, me da miedo que esta secuela caiga en el mal endémico de Hollywood: estirar el chicle de los clásicos de culto sin necesidad. Meter a Skarsgård como nueva generación de ese negocio sucio puede dar juego, pero habrá que hilar muy fino para no repetir los mismos chistes cínicos en un contexto geopolítico que hoy es mucho más complejo que en 2005.
¿Qué os parece este anuncio? ¿Hay ganas de volver a ver a Nicolas Cage traficando armas por el mundo, o creéis que la original era intocable?
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