¡Qué pasa, familia del terror en Todo Acción! 🪱🤮
Me he cruzado con esta joya detrás de las cámaras de Arrástrame al infierno (Drag Me to Hell, 2009) y no puedo evitar sentir un profundo respeto por Sam Raimi y la pobre Alison Lohman. Ese momento en el que el cadáver de la señora Ganush le escupe una cascada de fluidos y gusanos a la protagonista es, directamente, historia de las arcadas cinematográficas.
Lo que cuenta el tuit es la pura y asquerosa verdad del cine artesanal. Raimi venía de pasarse casi una década con la trilogía de Spider-Man, con presupuestos de cientos de millones y mucha presión de estudio. Tras Spider-Man 3, decidió volver a sus orígenes gamberros de Evil Dead. Y vaya si lo hizo. Para esa escena del cementerio no había píxeles que valieran: el equipo fabricó un muñeco y lo rellenó de gusanos, babosas y lombrices vivos para rodar la escena. Lohman ha contado en entrevistas lo duro que fue el rodaje, porque a Raimi le encanta tirarles porquería física a sus protagonistas.
A mí me parece una gozada reivindicar este tipo de cine de terror de parque de atracciones. Raimi maneja el asco cómicamente mejor que nadie en la industria. Esa mezcla de sobresalto brutal y risa floja porque la situación es demasiado exagerada es su marca de la casa. Y saber que Alison Lohman aguantó bichos reales cayéndole encima le da un valor añadido a la película que ningún efecto digital podría superar.
¿Vosotros qué decís? ¿Os parece esta escena la más asquerosa de la filmografía de Sam Raimi o preferís los baños de sangre de Bruce Campbell en Terroríficamente muertos? ¿Habríais aguantado un rodaje así o habríais mandado al director a paseo?
Os leo abajo 👇🍿
