El estreno en agosto de 2024 de Alien: Romulus, dirigida por el uruguayo Fede Álvarez, devolvió al xenomorfo a la primera línea del debate cinéfilo. La película funcionó como un gran puente nostálgico, combinando el terror claustrofóbico de la cinta original de 1979 con la adrenalina y las armas pesadas de la secuela de 1986. Aquel lanzamiento reabrió la eterna conversación en la comunidad: ¿dónde se sitúa cada entrega dentro de la franquicia?
La saga Alien tiene una particularidad casi única en la historia del cine: sus dos primeras películas son dos obras maestras absolutas pertenecientes a géneros completamente distintos. Mientras que Ridley Scott firmó una joya de suspense espacial donde el monstruo apenas se insinuaba entre las sombras del carguero Nostromo, James Cameron construyó un monumento al cine bélico y de acción frenética con marines espaciales en LV-426.
A partir de ahí, las opiniones se fragmentan por completo: la sobriedad carcelaria de David Fincher en la tercera parte, el delirio visual de Jean-Pierre Jeunet en Resurrection, o las ambiciones mitológicas y filosóficas de Prometheus y Covenant. Cada espectador tiene su propio viaje emocional a través de este universo de pesadilla biomecánica.
¿Cuál es para vosotros la mejor entrega de toda la franquicia y cuál la que menos os convence? ¿Qué opináis? Os leo abajo 👇
